Escribo esta entrada para hablar de la persona que me ha cambiado para siempre, la persona que pase lo que pase siempre está ahí, aquella persona en la que más confío y con la que más ratos he compartido, comparto y seguiré compartiendo, la persona más importante en este momento en mi vida y seguro que durante muchísimo tiempo. Es especial hasta el punto de no poder concentrarme, durante algunos ratos del día, en nada más que en ella. Cada gesto, cada palabra y cada acción suya emiten unas vibraciones especiales que viajan a través de un micro-mundo que nos conecta.
A veces me parece que el reloj cuenta solo el tiempo que falta para volver a verla. Pasa lentísimo... Algo fuera de lo normal, sobre todo, si ya hemos acordado una hora para vernos. Me pasa siempre, esté haciendo lo que esté haciendo. Y deseo tener el poder de adelantar o retrasar el tiempo a voluntad, para poder estar ahí con ella y perdernos por el mundo. Algún día será posible, refiriéndome a lo de viajar claro. Lo de controlar el tiempo no creo que llegue a conseguirlo pero estoy seguro de que si pudiera hacerlo, lo pararía durante un momento con ella y lo dejaría días parado, o meses, o años... quién sabe...
No recordaba haber sido tan feliz, no lo recuerdo... Parece que fue ayer cuando me di a mi mismo la gran alegría de decidir pedirle salir a aquella chica. Junto a ella he madurado y he experimentado cosas que no hubiera imaginado y que a día de hoy constituyen la parte más mágica y profunda de mi vida, la parte que te hace despertarte y acostarte con ilusión y vivir cada día con la emoción de no saber que va a pasar.
Ese misterio, pero a la vez la confianza que tengo contigo, hacen que seas lo más bonito que me ha pasado nunca. Por todo esto, Te Quiero Oksana. De hecho, te quiero se queda corto... Te adoro cielo.
FELIZ SAN VALENTÍN!